cronista

Extremadura-Histórica-definitivo

22. El matadero municipal de Salvatierra de los Barros y su transformación en Casa de la Cultura, por Rafael Calero Bernal, José Ángel Calero Carretero y Rafael Calero Carretero

RAFAEL CALERO BERNAL 

      Es Licenciado y Doctor en Veterinaria por la Universidad de Extremadura (2011). Profesor Contratado Doctor en el Departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. Sus principales intereses investigadores se centran en el desarrollo de herramientas diaganósticas y de control vacunal de zoonosis de origen alimentario. Miembro de la Asociación Extremeña de Historia de la Veterinaria. Es autor de 10 libros científicos, 130 artículos internacionales de revisión por pares y 60 de divulgación, todos relacionados con la medicina preventiva, la salud pública veterinaria y la historia profesional. Ha realizado estancias de formación en instituciones reconocidas en Europa y América, y es activo colaborador del Instituto de Salud Carlos III y del Agricultural Research Service del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

      Pertenece al Grupo de Investigación, Salud y Veterinaria y Zoonosis (SALUVET), Departamento de Sanidad Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid.

 

JOSÉ ÁNGEL CALERO CARRETERO

Asociación Histórica de Almendralejo.

     Salvatierra de los Barros, 1952. Es licenciado en Historia General por la Universidad de Sevilla, profesor jubilado de Enseñanza Secundaria en el IES Santiago Apóstol de Almendralejo y Profesor-Tutor de Prehistoria y Protohistoria en la Península Ibérica, Historia Medieval y Paleografía y Diplomática de la UNED, Centro Regional de Extremadura en Mérida. En la actualidad, preside de la Federación Extremadura Histórica, recientemente ha sido elegido académico correspondiente de la Real Academia de Extremadura de las Letras y de las Artes.

     Su campo de investigación se ha centrado en la arqueología, participando o dirigiendo sucesivas campañas de excavación en Badajoz, Cabeza del Buey, Mérida, Jerez de los Caballeros, Zalamea de la Serena, Usagre, Valverde Burguillos y Alange. Fruto de estos trabajos son numerosas las publicaciones entre las que cabe destacar: “El Plan del Sudoeste: relaciones hispano-portuguesas en época visigoda a la luz de los materiales arqueológicos de “La Mata de San Blas” (1987), “La muralla romana de Augusta Emérita: Apuntes para una bibliografía crítica de los estudios sobre el recinto” (1992), “Excavaciones en la Pars rustica de la villa romana de “El Almadén” (Alange, Badajoz)” (1993),“Un ajuar de la época hispano-visigoda procedente de La Haba (Badajoz) (1993), “Grafitos históricos, marcas de cantero y encintados de época medieval y moderna en el castillo de Medellín” (2020)

     Otras líneas de investigación se ocupan, además, de temas como los grafitos históricos el vino y el aceite en la antigüedad, la historia de la viticultura y la alfarería tradicional.

 

RAFAEL CALERO CARRETERO 

     Salvatierra de los Barros (1949). Cursa Bachillerato en el Colegio de San José (Villafranca de los Barros). Examen de Preuniversitario en la Universidad de Sevilla en 1967. Estudia la carrera de Veterinaria en la Universidad de Córdoba obteniendo el título de Licenciado en 1972, el título de Especialista en Zootecnia en 1974 y el Grado de Doctor sobresaliente cum laude en 1976.

Entre 1976 y 1980 supera las oposiciones a Veterinarios Titulares, Facultativos de Sección y Cuerpo Nacional de Veterinarios (nº 1 de su promoción).

Entre 1972 y 2014 desarrolla, entre otras, las siguientes actividades profesionales:

Profesor ayudante la Facultad de Veterinaria de Córdoba. Veterinario titular de Zalamea de la Serena. Director Provincial del Ministerio de Sanidad y Consumo en Badajoz. Director General de Sanidad y Consumo de la Junta de Extremadura y Director del Centro de Selección y Reproducción Animal (CENSYRA) en Badajoz.

Ha intervenido y participado como organizador, director o profesor en más de 80 Cursos de post grado y Másteres, en 21 Proyectos de Investigación, en 150 Congresos, Simposios y Mesas Redondas y publicado 175 artículos en revistas profesionales y especializadas, 35 libros como autor o coautor y dirigido 8 tesis doctorales.

Entre otros reconocimientos, honores y premios se pueden señalar: Premio Fin de Carrera Mariano Benegasi, Premio Internacional Miguel Benzo a la Investigación Hidatológica, Medalla Quirón de las Asociación Española de Historia de la Veterinaria, Premio San Francisco de Asís de la Facultad de Veterinaria de Cáceres y, recientemente, la Medalla del Cuerpo Nacional de Veterinarios.

 


El matadero municipal de Salvatierra de los Barros y su transformación en Casa de la Cultura

The municipal slaughterhouse of Salvatierra de los Barros and its transformation into a House of Culture

RESUMEN:

      La vigilancia de los alimentos para el consumo humano y su control ha sido, desde la antigüedad, una preocupación de las autoridades. Así se habla en las fuentes de inspector ciborum, almotacén, revisores y en la actualidad, en España, el encargo está en manos de veterinarios y farmacéuticos. Para garantizar este control bromatológico, preservar los derechos de los consumidores y la honestidad de las transacciones comerciales se han dictado a lo largo del tiempo fueros, cédulas, ordenanzas, decretos, leyes, etc. En esta línea la R. Ord. 24-02-1859 obligaba a los ayuntamientos españoles a controlar el sacrificio de animales para el abasto público por personal especializado. Pero no será hasta la R. Ord. 05-12-1918, cuando este control se generalice bajo la supervisión de los ayuntamientos y gobernadores civiles.

       En Salvatierra de los Barros este control se había ejercido de 1852 por inspectores de carnes. Con el tiempo, los ayuntamientos empezaron a construir mataderos para mejorar el control. La corporación de Salvatierra acuerda en septiembre de 1925 por orden del Gobernador Civil y con el asesoramiento del veterinario D. Juan Manuel Lozano Sánchez, construir su matadero municipal encargando el proyecto a D. Francisco Vaca Morales, auxiliar del arquitecto titular de la Diputación D. Ventura Vaca Parrilla.

      A partir de la década de los 80 del siglo pasado, el desarrollo de la industria cárnica, la emigración rural y la nueva legislación nacional y comunitaria exigen la modificación de unas infraestructuras que iban convirtiéndose en obsoletas. Tras un intento inviable por mantenerlo, se inicia su proceso de transformación en biblioteca-centro cultural que culmina durante el gobierno de Dª Juliana Naharro Hernández que, finalmente, convierte al antiguo matadero en la actual Casa de la Cultura que fue inaugurada en el año 2002.

 

ABSTRACT:

    The monitoring and control of food for human consumption has been a concern of the authorities since antiquity. Historical sources refer to inspectors of food, market inspectors, and inspectors, and currently, in Spain, this responsibility rests with veterinarians and pharmacists. To guarantee this food safety control, preserve consumer rights, and ensure the integrity of commercial transactions, various charters, decrees, ordinances, laws, and other legal instruments have been enacted throughout history. In this vein, Royal Ordinance 24-02-1859 mandated that Spanish municipalities control the slaughter of animals for public consumption by specialized personnel. However, it wasn't until Royal Ordinance 05-12-1918 that this control became widespread, under the supervision of municipalities and civil governors.

      In Salvatierra de los Barros, this control had been exercised by meat inspectors since 1852. Over time, local councils began building slaughterhouses to improve control. In September 1925, the Salvatierra council, by order of the Civil Governor and with the advice of veterinarian Juan Manuel Lozano Sánchez, agreed to build its municipal slaughterhouse, commissioning the project to Francisco Vaca Morales, assistant to the Provincial Council's chief architect, Ventura Vaca Parrilla.

      From the 1980s onward, the development of the meat industry, rural emigration, and new national and European legislation required the modification of infrastructure that was becoming obsolete. After an unsuccessful attempt to maintain it, its transformation into a library and cultural center began, culminating during the administration of Juliana Naharro Hernández, who finally converted the old slaughterhouse into the current House of Culture, which was inaugurated in 2002.