Las Jornadas se estructuran en cuatro sesiones que ocuparán, respectivamente, la tarde del viernes 13 (sesión I), la mañana del sábado 14 (sesión II) y la tarde de ese mismo día (sesiones III y IV).

Sesión I. La guerra de la independencia en Almendralejo y Tierra de Barros

Se trata de estudiar las distintas repercusiones que la guerra de la independencia, en el tiempo extenso de 1808 a 1814, tuvo en Almendralejo y su comarca natural, Tierra de Barros.
Los acontecimientos de 1808 supusieron una fuerte crisis en todos los territorios de la Monarquía hispana y por supuesto, en la Provincia de Extremadura, y en sus comarcas, máxime en aquellas que, como Tierra de Barros, se situaban próximas a la frontera portuguesa o en la ruta entre dicha nación y Andalucía, tan transitada por los distintos ejércitos contendientes.
Las perspectivas de análisis son, por tanto, muy amplias (político, económico, social o cultural), ya que la crisis abarcó todas las facetas de la vida. A modo de ejemplo, entre otros temas, se podrían tratar aspectos demográficos, enmarcados en el medio plazo; estudios económicos, con las repercusiones que en las haciendas locales tuvieron las ventas de propios y baldíos, o las pérdidas materiales de la guerra; o análisis institucionales para conocer las influencias que en la vida local tuvieron los cambios de modelos de ayuntamientos (el del Antiguo Régimen borbónico; el de las Municipalidades josefino; el constitucionalista gaditano).

Sesión II. El II Marqués de Monsalud y su tiempo (Juan Nieto Aguilar, 1769-1851)

La biografía de este ilustre personaje almendralejense está sin estudiar en muchos aspectos. Conviene fijar las distintas y ricas etapas de su dilatada existencia, siempre al servicio de la Monarquía, de Extremadura y de su pueblo natal. Sus actuaciones, como militar, político, amante de la libertad y de la cultura, testigo de una época convulsa y singular como pocas, dan pie a un tratamiento interdisciplinar de su persona.
Además, el tiempo en que vivió permite, igualmente, para trazar el escenario de su vida pública y privada, analizar sus principales claves, en especial en su Extremadura: Entre otros, los aspectos demográficos (población, salud pública...), económicos (reforma agraria liberal: desamortización, abolición de los señoríos, abolición del diezmo...), institucionales (Real Audiencia de Extremadura, Junta Suprema de Extremadura, el Constitucionalismo, la renovación de los Ayuntamientos...), culturales (las Sociedades Económicas, las obras artísticas y literarias, el urbanismo...).
Sería también enriquecedor enlazar al II Marqués de Monsalud con otros destacados personajes del ejército que con él tuvieron relación, algunos de ellos olvidados por una ancha mayoría de lectores o interesados en la guerra de la independencia; asimismo el análisis y el estudio de la educación militar en su tiempo proporcionaría un mejor conocimiento de la brillante trayectoria castrense del personaje, y cabrían los trabajos destinados a esclarecer cuáles eran los mecanismos de formación en las academias y colegios militares, para enmarcar la propia capacidad y recursos del personaje en un tiempo concreto. Al fin, sin la historia militar, medianamente podrán entenderse muchos de los factores determinantes en la Guerra de la Independencia.
Por otra parte, un aspecto menos estudiado hasta el momento, y de gran interés, sería la investigación sobre las mujeres que compartieron con el personaje vida o cronología, acalladas injustamente por la historia, a veces -es cierto- por la ausencia de documentación o la dispersión de las fuentes, a pesar de su decisivo papel más allá del ámbito doméstico; no en vano algunas señoras almendralejenses o de la Tierra de Barros crearon asociaciones femeninas, promovieron fundaciones de obras pías o con fin social, poseyeron pequeñas bibliotecas y participaron en tertulias o actividades teatrales, a pesar de los tiempos tan convulsos que les tocó vivir. De igual modo serían meritorios cualesquiera trabajos relativos a la participación femenina en los diversos ámbitos de la vida cotidiana o religiosa: establecimientos de comercio, contrataciones para servicio doméstico (la soldada), los conventos femeninos, la religiosidad popular, etc.

Sesión III. Fuentes históricas para el estudio de Almendralejo y Tierra de Barros

Pretendemos recoger estudios encaminados a analizar las fuentes documentales que aporten datos de cualquiera índole para el estudio de Almendralejo y Tierra de Barros circunscritas en el tiempo a la propia cronología del personaje (1769-1851). No obstante, se valorarán especialmente las aportaciones sobre fuentes históricas relativas al siglo XIX, centuria en la que, por la aparición de la prensa en la región, y su importancia como testigo de numerosos hechos, seremos más laxos a la hora de admitir trabajos que rebasen la frontera de la primera mitad del siglo XIX, en tanto la eclosión del periodismo (nacido en la guerra de la independencia) acaece, bien es sabido, con posterioridad.
Es evidente que son de extremo valor tanto los repertorios de fuentes sobre Almendralejo y su comarca procedentes del vaciado de un archivo concreto -una mera relación y descripción bibliográfica-, cuanto el análisis concienzudo de una o varias fuentes procedentes de uno o varios archivos o bibliotecas. No cabe duda que en estas aportaciones están inclusas las fuentes impresas de cualquier naturaleza.
Pretendemos recabar informaciones procedentes de archivos militares, notariales, históricos nacionales o provinciales, eclesiásticos, municipales, privados, etc., que sean el anticipo de una base de datos para el investigador que desee profundizar en el conocimiento de la comarca tal cual era en la centuria del XIX.
Es obvio que serán de mucho interés las aportaciones documentales que guarden relación con la biografía del II Marqués de Monsalud o con la propia guerra de la independencia en la comarca.

Sesión IV. Aportaciones al estudio de la Historia de Almendralejo y Tierra de Barros

Se propone una sesión abierta para recoger el estudio de cualquier tema relacionado con Almendralejo y Tierra de Barros, desde el punto de vista histórico, militar, educativo, literario, artístico, musical, antropológico, etc., sin más limitaciones que las estrictamente científicas.