01. El concepto de verdad en el pensamiento extremeño. De Pedro de Valencia a Juan Justo García, por Javier Guajardo-Fajardo Colunga

guajardoJavier Guajardo-Fajardo Colunga: Nacido en 1964. Realizó los estudios de doctorado y licenciatura de Filosofía en la Universidad de Sevilla, donde ha dado clases como Profesor Asociado (1997-2000). Formó parte de Equipo de Investigación de la Universidad de Sevilla "Cuestiones de economía y filosofía" durante los años 1997-2003. Desde el año 2002 es Profesor de Enseñanza Secundaria, y ejerce la docencia en el I.E.S. Santiago Apóstol de Almendralejo
Publicaciones: Libros: Lo finito y la finitud. Una aproximación a H. U. von Balthasar, Huelva, 2005. Asaltar las trincheras. Sobre literatura y filosofía, Navarra, 2009.
Artículos: Homo viator: el viaje como deseo de verdad y bien. Isidorianum (1997). Los viajes fantásticos de Alicia como nostalgia de realidad. Isidorianum (2000). La apocatástasis origeniana y el inicio de la concepción lineal de la historia. Catedra Nova (2001). La esencia del mal. Proserpina (2007). La transfiguración del dolor en belleza. Oscar Wilde en la cárcel. Catedra Nova (2007). La libertad del individuo frente al Estado. La actualidad de J. S. Mill. Catedra Nova (2009).

El concepto de verdad en el pensamiento extremeño. De Pedro de Valencia a Juan Justo García

El criterio de verdad es un problema que acompaña a la reflexión filosófica prácticamente desde sus inicios. La cultura clásica estableció la forma canónica de la distintas interpretaciones, sintetizándolas en tres posiciones: escépticos, académicos, y dogmáticos. Pero en la Edad Media las dos primeras quedaron como un pensamiento casi marginal. Pedro de Valencia es uno de los protagonistas del replanteamiento general de la cuestión que marca el inicio de la modernidad, al poner sobre el tapete interpretaciones que habían quedado en el olvido. Siglos después, la Ilustración vuelve a replantear el alcance de la razón en sus pretensiones de lograr un conocimiento cierto. En España, y más concretamente en la Universidad de Salamanca, Juan Justo García recepciona las ideas ilustradas para introducirlas en una cultura quizás anquilosada en un excesivo escolasticismo. Ambos pensadores poseen algo en común: no pretender ser innovadores, pero sus planteamientos lo son. La finalidad de esta pequeña introducción al tema es apuntar una línea de investigación sobre la historia de un problema en la que dos pensadores extremeños guardan curiosos paralelos.