11. Aspectos sociales de la epidemia de cólera morbo de 1834 en Almendralejo, por Miguel Ángel Amador Fernández

amadorwMiguel Ángel Amador Fernández: Doctor en Medicina y Cirugía (Universidad de Extremadura). Médico de Familia del Centro de Salud "Zafra I". Zafra (Badajoz). Diplomado en Sanidad (Escuela Nacional de Salud Pública, perteneciente a la Universidad Carlos III de Madrid). Master en Gestión y Administración de Instituciones Sanitarias (Universidad Autónoma de Madrid).
PUBLICACIONES y PONENCIAS.- (2005): «Los médicos de Almendralejo durante el primer tercio del siglo XIX. Una contribución a su estudio». REE. TOMO LXI. Nº I; pp. 279-304. Badajoz. (2006): «La atención a los niños expósitos en Almendralejo en el siglo XIX». Revista Proserpina, TOMO XIX; pp. 113-137. Revista de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. (2002): Ponente de las Jornadas de Formación del Profesorado de EGB de Almendralejo. (2004): Ponente de las II Jornadas de Historia de la Medicina de Extremadura. (2005): Ponente del V Encuentro sobre el Romanticismo en Almendralejo. (2008): Ponente de las IX Jornadas de Historia de Llerena. (2009): Ponente de las IX Jornadas de Historia de Llerena. (2009): La Tuberculosis en Almendralejo en el siglo XIX. REE. TOMO LXV, Nº III; pp. 1.583-1.604. Badajoz. Numerosos artículos relacionados con el ámbito asistencial de la Medicina Primaria publicados en diferentes revista médicas españolas.

Aspectos sociales de la epidemia de cólera morbo de 1834 en Almendralejo

El cólera morbo asiático fue la causa de mortalidad catastrófica más importante en Almendralejo durante todo el siglo XIX. La irrupción de esta mortífera epidemia generó profundas repercusiones demográficas, sociales, económicas, médicas y sanitarias. Su análisis nos permite apreciar los comportamientos de los distintos sectores sociales ante la amenaza y el ataque de la enfermedad, así como las reacciones de las autoridades para afrontar el problema y la alarma y desestabilización social que producía. La primera y sucesivas acometidas del bacilo colérico se intentaron contener combatiendo los focos de insalubridad de la población; se establecieron cordones sanitarios, lazaretos para impedir su difusión y se apostaron guardias sanitarias para evitar el paso de personas y mercancías procedentes de lugares infectados. Así mismo, se proporcionaron recursos económicos a los pobres de solemnidad, a la vez que se impedía la entrada a la ciudad a los pordioseros y vagabundos. Los fallecimientos por el cólera morbo se dejaron sentir especialmente en los sectores más menesterosos cuyas condiciones de vida estaban caracterizadas por el déficit alimenticio, el hacinamiento y la ausencia de toda higiene.